Una corte de apelaciones de Estados Unidos anuló este 8 de abril de 2026 la sentencia de 45 años de prisión por narcotráfico impuesta en 2024 contra el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández, a quien Donald Trump había indultado en noviembre de 2025. La resolución ordena eliminar por completo la condena y los cargos en su contra.
Tegucigalpa / Nueva York, 9 de abril de 2026 – El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022) afirmó este miércoles que una corte de apelaciones de Estados Unidos anuló su condena y sentencia por narcotráfico, ordenando al juez Kevin Castel eliminar por completo los cargos en su contra.
La decisión fue anunciada por su esposa, Ana García, en una conferencia de prensa en Tegucigalpa. “La corte ha anulado la condena y sentencia, y ordena al juez Kevin Castel eliminar la actuación. Se elimina por completo la condena, los cargos injustamente presentados han sido desestimados. No existen más”, declaró García.

¿Qué ocurrió con la condena?
Hernández fue condenado en marzo de 2024 a 45 años de prisión por un jurado federal de Nueva York, acusado de conspirar para introducir cocaína a Estados Unidos durante su presidencia. En junio de 2024 recibió la sentencia formal.
En noviembre de 2025, el presidente Donald Trump le otorgó un indulto presidencial, lo que evitó que cumpliera la pena en una prisión estadounidense. Ahora, la Corte de Apelaciones ha ido más allá: no solo confirmó los efectos del indulto, sino que anuló la condena de raíz y ordenó borrar los cargos.
El propio Hernández publicó en redes sociales: “Corte de Apelaciones anula sentencia y condena, ordena al juez Kevin Castel eliminar la acusación contra Juan Orlando Hernández. Es un borrón completo, es justicia total”.

Reacciones y contexto
Hernández agradeció públicamente al presidente Donald Trump por el indulto previo y celebró la decisión judicial como una “justicia total”. Su defensa ha sostenido desde el inicio que los cargos eran políticos y sin fundamento.
La resolución de la corte de apelaciones representa un giro significativo en uno de los casos de extradición y narcotráfico más mediáticos de Centroamérica en los últimos años.
Hasta el momento, no se han emitido declaraciones oficiales detalladas por parte del Departamento de Justicia de EE.UU. sobre los próximos pasos procesales.