Las conversaciones directas entre delegaciones de Estados Unidos e Irán, celebradas en la capital pakistaní bajo mediación de Pakistán, finalizaron sin un acuerdo definitivo. El encuentro, que duró aproximadamente 21 horas, buscaba consolidar el alto el fuego vigente en Oriente Medio y avanzar hacia una paz sostenible en la región.

Contexto de las Conversaciones de Islamabad
Pakistán actuó como anfitrión y mediador en este proceso diplomático de alto nivel. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, recibió sucesivamente a las delegaciones de ambos países y destacó la importancia de “avanzar hacia una paz sostenible”.
La delegación estadounidense estuvo encabezada por el vicepresidente JD Vance, quien llegó acompañado de un equipo que incluyó al enviado especial Steve Witkoff y otros funcionarios de alto rango. Por parte de Irán, la representación incluyó al presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, y al canciller Abbas Araghchi, entre otros.
Las reuniones se desarrollaron principalmente en el Hotel Serena de Islamabad, zona que permaneció bajo estrictas medidas de seguridad con el cierre de accesos y un despliegue militar reforzado.
Principales puntos de discusión
Según fuentes diplomáticas, los temas centrales incluyeron:
- La consolidación y verificación del alto el fuego de dos semanas ya vigente.
- La reapertura del Estrecho de Ormuz y las garantías para el libre tránsito marítimo.
- Cuestiones relacionadas con el programa nuclear iraní y las exigencias de garantías de no proliferación.
- Medidas para reducir la tensión regional y evitar una nueva escalada del conflicto.
Ambas partes reconocieron avances en algunos aspectos técnicos, pero las diferencias persistieron en “dos o tres cuestiones importantes”, según declaraciones del portavoz iraní Ismail Bagaei. El vicepresidente Vance indicó que las conversaciones terminaron sin acuerdo, aunque Estados Unidos dejó sobre la mesa una última oferta.
Reacciones y próximos pasos
Pakistán valoró positivamente su rol como facilitador y recibió el respaldo de más de un centenar de países para impulsar el diálogo. El primer ministro Sharif llamó a ambas partes a mantener un enfoque constructivo.
Irán rechazó lo que consideró “líneas rojas excesivas” por parte de Estados Unidos, mientras que la administración estadounidense señaló que continuará evaluando la situación y mantendrá canales abiertos.
Hasta el momento no se ha anunciado una nueva ronda de conversaciones, aunque diplomáticos de ambos lados no descartan contactos indirectos en las próximas semanas.