Este domingo 12 de abril de 2026, Hungría vivió unas elecciones parlamentarias históricas. El partido Tisza, liderado por Péter Magyar, consiguió una victoria aplastante con mayoría de dos tercios en la Asamblea Nacional, poniendo fin al largo dominio de Viktor Orbán y su coalición Fidesz-KDNP.

La participación fue récord: 79,51 %, la más alta desde la caída del comunismo. Más de 8 millones de húngaros acudieron a las urnas en un clima de alta movilización, especialmente entre los jóvenes.

¿Qué pasó en las urnas? Resultados oficiales (98,78 % escrutado)
- Tisza (Péter Magyar): 53,33 % de los votos y 138 escaños (mayoría absoluta y supermayoría constitucional).
- Fidesz-KDNP (Viktor Orbán): 38,13 % de los votos y alrededor de 55 escaños.
- Otros partidos: reparto residual (Mi Hazánk y otros por debajo del 5-6 %).
Orbán reconoció la derrota por teléfono a Magyar y admitió públicamente el resultado. “Hemos recuperado nuestro país”, declaró el nuevo líder opositor en su discurso de victoria.

¿Quién es Péter Magyar?
Péter Magyar, exdiplomático y antiguo aliado del sistema Orbán, se convirtió en el gran disruptor. Fundó el partido Tisza (Respeto y Libertad) hace menos de un año con un discurso claro: anticorrupción, proeuropeo y defensa del Estado de derecho. Su campaña movilizó especialmente a votantes menores de 30 años (más del 60 % apoyó a Tisza según encuestas).

Implicaciones para Europa y Hungría
Esta victoria representa un giro proeuropeo en uno de los países más euroscepticos del bloque. Magyar ha prometido:
- Desbloquear fondos europeos.
- Reforzar la independencia judicial.
- Mantener una política exterior equilibrada (sin alinearse automáticamente con Rusia).
Para la UE, el resultado es un alivio: se reduce el riesgo de un “partner problemático” en temas como Ucrania, migración y Estado de derecho.